Hoy (ayer) fui a visitar por primera vez en muchos años la zona arqueológica conocida como el “cerro de las minas”, unas ruinas de una antigua ciudad mixteca (los antepasados de los huajuapeños). La zona está un poco descuidada y hay grafitis en algunas partes, pero sorprendente aún está en pie aún cuando cualquiera puede entrar a cualquier hora. El lugar está muy bonito en esta época del año y me alegró ver gente paseando con sus niños en el lugar. Les recomiendo que lo visiten alguna vez, pero ¡aguas con las serpientes!
También le mostré a mi sobrino un juego que hice hace bastante tiempo (del que hablé en el blog anterior) llamado ‘Nave’ y le gustó bastante. Me dan ganas de continuarlo. ¿Quizá pueda dedicarme a ser un desarrollador profesional de juegos? Sería difícil principalmente porque la piratería es moneda corriente en México, así que si lo hiciera debería buscar una forma diferente de ganar dinero.
En conclusión, me alegra mucho tener tan buenos amigos, un abrazo a todos. Y a mis niños que me dan muchas alegrias (y algunos dolores de cabeza de vez en cuando).