Este fin de semana visité Monterrey, Nuevo León. Ya había estado allí hace dos años y regresar fue una sensación extraña pero agradable.
¿Qué que fui a hacer allá? Bueno, puros negocios de los que les contaré después.
Gracias Néstor ¡Te debo una grande!
Una sugerencia para los que viajen en avión y tengan que transbordar: Lleven un libro con ustedes. Si no les gusta leer pues un video juego o una laptop serviría, cualquier cosa que los entretenga. Tuve que esperar más de dos horas en el aeropuerto de México, por fortuna vendían pilas AAA de las que usa mi reproductor de música.
Mis disculpas por este post incomprensible.