La relativa abundancia y bajo costo del petróleo ha hecho de esta útil materia prima el pilar de nuestra civilización. Usamos petroleo para nuestros combustibles, nuestra ropa, nuestra basura y hasta nuestros alimentos.
Pero recientemente el precio del petroleo ha subido al nivel más alto de la historia. Aunque este incremento del precio probablemente se deba a la especulación y no tenga nada que ver con el comportamiento del mercado, sirve como un foco rojo de alerta. Ya no podemos continuar dependiendo del petróleo.
El uso más común del petróleo es su como combustible, pero afortunadamente desde hace algún tiempo se han estado buscando soluciones alternativas. Una de éstas es el uso de biocombustibles, es decir, combustibles creados a partir de plantas o animales, sin embargo, esto abre otro problema, con la crisis alimenticia que el mundo esta sufriendo en este momento el uso de biocombustibles podría no ser tan viable.
Hay muchas cosas que se producen del petróleo, pero estoy seguro que se pueden encontrar substitutos para todo o casi todo lo que e él se produce. Tal vez algún día podamos dejar a los dinosaurios descansar en paz.