Ya pasó otra semana y aún no he terminado. Y cada día es más preocupante, porque cada día se acerca la fecha en el que ya no habrá vuelta atrás y será oficialmente un fracaso. No me gusta fracasar, pero es lo que mejor hago.
Pero no ha sido totalmente una pérdida de tiempo, una antigua oportunidad ha vuelto a surgir, pero más importante, he podido pasar un poco de tiempo con mi sobrino. Mis padres salieron de viaje y me dejaron encargado a mis sobrinos, especialmente a David, mi sobrino mayor. Cuidarlo ha resultado más satisfactorio de lo que esperaba y fue muy divertido, tal vez tener niños no sea tan malo después de todo.
Mis padres se fueron a Mérida, a celebrar la graduación de mi prima Alina. ¡Felicidades Ali! Parece que todos me están ganando. :-)
Ahora es tiempo de prepararme para otro gran día. ¡Hasta pronto!